Destino

Los mejores destinos de buceo en Sudamérica

De Galápagos a Malpelo, pasando por Coiba y la costa brasileña: un panorama de los destinos de buceo más legendarios de Sudamérica.

por Equipe Búzios Divers25 de octubre de 20258 min de lectura
Un buzo nadando sobre un jardín de corales coloridos

Los destinos de buceo de Sudamérica incluyen algunos de los puntos más legendarios del buceo mundial — lugares que aparecen en cualquier lista de 'inmersiones para hacer una vez en la vida' junto a nombres como el Mar Rojo o la Gran Barrera de Coral. La diferencia es que todos están en el mismo continente, lo que facilita bastante conocer más de uno.

Las Islas Galápagos, en Ecuador, son quizás el nombre más conocido de la lista. El archipiélago se encuentra en el punto de encuentro de varias corrientes oceánicas, incluida la fría Corriente de Humboldt, lo que crea una combinación poco común de agua fría y nutrientes en abundancia. Es uno de los pocos lugares del mundo con avistamientos constantes de grandes cardúmenes de tiburones martillo, además de encuentros estacionales con tiburones ballena, lobos marinos juguetones y una vida marina tan densa como la vida terrestre que hizo famoso al archipiélago. Debido al agua fría y las corrientes fuertes, suele recomendarse para buzos con más experiencia.

Malpelo, isla remota de Colombia en el Océano Pacífico a unos 500 km de la costa continental, solo es accesible mediante cruceros de buceo (liveaboards) de varios días. La isla es Patrimonio Mundial de la UNESCO y se hizo famosa por reunir una de las mayores concentraciones de tiburones martillo del planeta, además de tiburones de Galápagos y, ocasionalmente, tiburones ballena. Se considera una inmersión avanzada y técnica, reservada para quienes ya tienen bastante experiencia en aguas abiertas y con corriente.

En Panamá, el Parque Nacional Coiba, también Patrimonio Mundial de la UNESCO, ofrece una versión algo más accesible de la misma fórmula: aguas ricas en nutrientes, grandes pelágicos como tiburones y, según la época, encuentros con ballenas, todo rodeado de una de las mayores áreas de selva tropical protegida de Centroamérica.

Brasil aporta su propia cuota a esta lista: Fernando de Noronha, archipiélago con algunas de las aguas más claras del Atlántico Sur y Patrimonio Mundial de la UNESCO; Arraial do Cabo y la Región de los Lagos, conocidos por el fenómeno de la resurgencia que trae agua fría y rica en vida marina; y Abrolhos, en Bahía, el primer parque marino nacional del país y parada de las ballenas jorobadas en temporada reproductiva.

Vale la pena notar que estos destinos tienen perfiles bastante distintos entre sí: Galápagos y Malpelo exigen más experiencia, planificación y presupuesto por su logística remota y sus corrientes; en cambio, buena parte de la costa brasileña, incluida Búzios, es apta para principiantes, con aguas más protegidas y una infraestructura de centros de buceo consolidada durante todo el año.

Una buena forma de pensarlo es como una progresión: empezar con destinos accesibles y bien estructurados como Búzios para ganar horas de buceo y confianza, y avanzar gradualmente hacia destinos más exigentes como Galápagos o Malpelo a medida que la experiencia y las certificaciones lo permitan. En ese sentido, Sudamérica ofrece el continente entero como una hoja de ruta de evolución para quien bucea.